Los taxistas, indignados. Y sus clientes, también.

Las nuevas tecnologías han abierto los mercados y creado un caos legal y sociológico, caldo de cultivo para iniciativas como Uber, Blablacar y otras.

Lo llaman economía social. Cierto, pero también es un negocio donde se gana dinero, como en todos.

Sólo en EEUU, la propia Uber calcula que sus conductores generan, de media, 30.000 dólares al año. Y Blablacar espera alcanzar los 13 millones de usuarios este año.

Desde BlaBlaCar calculan que unos dos millones de personas utilizan cada mes los servicios de su app,

Aunque ambas plataformas, Uber y Blablacar, promueven un modelo de negocio diferente, las dos herramientas coinciden en ser polémicas dentro del sector del transporte privado, y sobre todo, por compartir consultora de comunicación, la multinacional Burson Marsteller.

Uber provoca una caída del 65% en el servicio de taxis tradicional de ciudades como San Francisco. Las ventajas del servicio para usuarios y conductores privados han de considerarse junto a los costes que, hasta la fecha, supone operar con un taxi de forma oficial.

Las ventajas del servicio para usuarios y conductores privados van contra los costes que hasta la fecha supone operar con un taxi de forma oficial.
Como comentaba hace unos días en mi otro blog (MarketReal):

Por supuesto que nos interesan estas nuevas formas de transporte. Pero para hacerles hueco, hay que cambiar la legislación, hay que cambiar las reglas del juego. Porque lo que nunca es justo es que se propicie la competencia desleal y, hoy por hoy, estos negocios que no cumplen la legislación vigente, lo están haciendo.

Leer más:  BlaBlacar y Uber comparten la comunicación  http://www.prnoticias.com/index.php/comunicacion/531-entrevistas-prcomunicacion/20134582-blablacar-y-uber-comparten-la-comunicacion-#Red1y9MZYdvat6Mw